Finalmente, Blas decide levantarse de su silla e ir a la oficina de su jefe y notificarle acerca de la decisión de Antonella. Mientras se acerca a dicho lugar, alcanza a escuchar la voz fuerte de dos hombres quienes aparentemente están discutiendo.
—Bien, no pienso discutir contigo sobre eso, Albert. Si estoy aquí, es porque también soy socio de esta empresa, no lo olvides.
—¿Qué? Nunca has hecho nada para sacar la empresa a flote y justo ahora vienes a decirme que te interesa como van las f