Antonella cierra el computador, respira profundamente y limpia las lágrimas en sus ojos. Su decisión es irreversible.
Tenía que ponerle punto y final a aquella absurda historia que desde el inicio comenzó mal.
¿Cómo podía Albert Miller ser un hombre tan falso? Se pregunta.
La respuesta la encuentra en su propios labios, se hizo pasar por alguien que no era.
Antonella siente su mundo deshacerse a pedazos, mientras elimina una a una las fotografías que recibió en su intergram luego de ac