Los días pasan indetenibles, Antonella continúa viviendo en la posada y trabajando con Angelo. La amistad entre ellos, es cada vez mayor y él, no pierde oportunidad alguna para hacerla sentir bien y demostrarle cuanto le importa. Poco a poco se ha ido ganando el cariño de la pelirrubia.
Albert, en tanto continúa trabajando fuerte al lado de Blas y Lugo, formando junto a ellos, una triada invencible. Sus ideas para mejorar la situación financiera de la empresa han dado buenos resultados. Enfoc