—Geme, son imaginaciones mías o estás un poco más rellenita. —pregunta con curiosidad, Blas mientras realiza la video llamada.
—Quizás sí, he estado algo ansiosa y ya sabes como me gusta la mantequilla de maní. Imposible no engordar.
—Pues últimamente es casi un milagro verte y poder hablar contigo. Pareciera que estuvieras escondiéndote de mí y de Maca.
—No digas gilipolleces, a veces llegó cansada y no me apetece sino dormir. Además tú también has estado algo distante.
—Es que mi jefe