Jen Saldaña
Miami
Dulce seguía insistiendo con Jacob entre llamadas, mensajes y nada. Todo era como lo pensaba, ya tuvo lo que quiso y se divirtió burlándose de mí y haciéndome suya sin importarle mis sentimientos en absoluto. Pero yo era la única culpable y en esos momentos tan horribles no sabía si odiaba a Jacob o me odiaba a mí por no aceptar mejor mi realidad como Dulce y decir que estoy sola.
–No sé qué haya pasado con Jacob prima, no me coge la llamada ni contesta los mensajes. Pero algo