El sonrojó en las mejillas de Andreina, tan a corta distancia del CEO, era más que evidente.
Ya habían hecho el amor muchas veces pero ella todavía se sentía tímida ante él. El empresario acarició las suaves mejillas de su mujer.
— Ya deberías de saber que me gusta mucho tu cuerpo, me gusta disfrutar de tus encantos, no hay por qué sentirse apenada por eso, cualquier esposa que sea dueña del deseo de su marido, puede llevar su matrimonio al éxito.
— ¿Qué pasa cuándo el esposo es el únic