Vuelve con Marco, y retiro la demanda.
La voz del CEO, se escuchó mortalmente fría. Sus amigos estaban abrazando a su esposa sin su permiso, y eso lo ponía realmente mal.
— ¡Suelten a mí mujer o yo mismo les voy a arrancar las manos, y les aclaro, no necesito ser un mafioso para atreverme, eso lo saben... ¿Cierto?
Los apuestos mafioso fueron retirando una por una las manos de la bella Andreina. De pronto se sintió bajar la temperatura.
— Alejandro, solo estamos celebrando que nuestra Andreina, ya está fuera del alcance de e