Los resultados ya se han leído.
Solo por un micro segundo se detuvo Alejandro, y fue para esperar a que Maurice le abriera la puerta, después subió el asistente en el asiento del copiloto, y salieron a toda velocidad dejando atrás la voz de Marco, llamándolos.
El magnate lo había ignorado por completo, era absurdo que pensara que lo iba a subir a su coche, sin duda prefería destruirlo primero.
El chófer podía darse cuenta de que su jefe tenía el aura más cargada que de costumbre, así que estaba tratando de hacer todo p