Llamen a mi novia, ella se llama Andreina Ferreira.
Alejandro, se puso de pie para bajar a su despacho. Arropó a Andreina, le echó un último vistazo y salió de la habitación.
Bajando las escaleras el mayordomo lo abordó.
— Señor, ¿Quiere algo especial para la cena de hoy?
— Que cocinen vieras a la mantequilla, sopa de zanahoria, y... Verduras salteadas.
— Muy buena elección, señor. Por cierto, ¿Cómo sigue nuestra señora Rodríguez? ¿Su golpe mejoró?
Después de un silencio, y de dejar escapar el aire, el CEO, respondió.
— Ella...