La noche de bodas.
El Jeque había dejado la pregunta en el aire. Andreina, todavía sentía muy presente el dolor de haber perdido a su hijo. Lo amaba porque era suyo, Marco, no tenía nada que ver.
El CEO Rodríguez, fijó su mirada en su esposa. La encontró con un apenas perceptible rictus de dolor en su bello rostro, pero él era tan perceptible que podía leerla a detalle.
— Cuando mi esposa sienta que es el momento, entonces hablaremos de ello. Además quiero que disfrutemos de nuestra boda, y de nuestra uni