La furia del CEO Rodríguez.
La Mansión Rodríguez, se encontraba extrañamente tranquila aquella noche.
Los empleados caminaban con discreción por los enormes pasillos de mármol mientras Alondra subía lentamente las escaleras hacia su habitación.
Había logrado contener las lágrimas durante el trayecto desde la compañía. Pero el dolor seguía ahí. No porque lo amara, si no por como la había utilizado, y eso era muy humillante.
Escuchar a Fernando Casanova burlarse de ella frente a sus amigos era algo que no lograba sa