El bebé Ferreira, ya viene.
Esa noche el empresario estaba por hablar en tono serio con su hijo.
El CEO caminó hasta sentarse frente a Liam, observándolo durante unos segundos.
A veces olvidaba lo pequeño que aún era.
Solo tenía cinco años.
Solo cinco años.
Y aun así, ya tenía esa mirada idéntica a la suya cuando algo le importaba de verdad.
— Liam… Quiero preguntarte algo importante.
El niño asintió enseguida.
— Dime, ¿Que se te ofrece, papá?
El hombre tomó aire antes de hablar.
— Si papá te pidiera