El CEO Rodríguez, ha perdido una batalla.
La pequeña y adorable Violeta, también llegaba a la cocina.
— Mami, ¿Te hiciste piss? ¿No alcanzaste a llegar al sanitario?
La niña abrió sus ojos azules como los de su padre, a tope.
— ¡Violeta, tu madre ya va a dar a luz, tu hermanito ya está por nacer!
La niña se llevó las manos a las mejillas.
— ¿Qué? ¡La cigüeña ya va a traer a mi hermanito! ¿Ahorita ya?
— Nacerá cuando deba nacer, te voy a enviar a casa de tu tía Andreina con el chófer, por fortuna es fin de semana y no va