—Está bien —dijo Ethan, sin mostrar preocupación alguna.
Aunque él decía que estaba bien, Kylie no se atrevió a darle más cangrejo picante al perro.
—Bueno, ¿y cómo te fue en la audición hoy? —preguntó de repente aquel hombre silencioso.
Kylie se metió un cangrejo en la boca y respondió:
—Pues… la hice. Y la verdad, no esperaba ese resultado.
Ethan levantó su botella y brindó por ella.
Kylie se iluminó con aquel gesto inesperado. Se tomó toda la cerveza de un trago.
—¡Gracias!
La sonrisa en su