Cuando el ascensor llegó al siguiente piso, se abrió y entró una mujer. Tomaba de la mano a su hijo, y ambos se quedaron en el centro del ascensor. Kylie sostenía la mano de Ethan y sintió cómo sus dedos se tensaban. Entonces se dio cuenta de que Ethan estaba mirando al niño delgado y pequeño.
El niño estaba desmedrado y llevaba la cabeza baja, como si se avergonzara de estar vivo. Era evidente que las miradas de la gente no le facilitaban las cosas, y a Kylie le molestó ver a Ethan observándol