Ella no se quedó para seguir viendo, dió media vuelta, mientras William gritaba su nombre - ¡Mierda! -
- ¿Que pasa? - Preguntó la abogada.
- Bájate -
- ¿Que? ¿Pero porque? -
- ¡Que te largues! -
- Ay, está bien - La rubia se bajó, acomodo su blusa, peinado, y caminó en sentido contrario.
William corrió, alcanzó a la chica y la sujetó por la muñeca - Lizzie espera, vamos a hablar -
- ¿Hablar que? - Exclamó la chica en voz alta.
- No hagas un escándalo aquí - Ella volteó a ver atrás, muchos emple