GRAYSON
Desde el borde de la arena, lo vi todo. El instante en que se transformó. El destello blanco que rompió con la lógica, con la historia, con todo lo que conocía sobre nuestra especie. Nunca, en todos mis años, había visto algo así. Un lobo completamente blanco… no plateado, no gris claro. Blanco. Puro. Como nieve recién caída. Como un susurro divino. Rosaly. Su loba. Drux aullaba dentro de mí como si el mundo se acabara, como si cada fibra de su existencia gritara por salir. Y no solo par