Le incomodaba hablar de sus progenitores y lo comprendía perfectamente. Menos mal el tema de mis padres era desconocido y de poco interés. Ni siquiera Barnaby había preguntado nada al respecto y se lo agradecería siempre.
—Deja de escuchar sus pésimos consejos—espeté—o lamentarás tus decisiones por el resto de tu vida, Flynn.
—Hablas como si fueras una experta—alzó las cejas con escepticismo— ¿dónde están tus padres?
Tragué saliva.
—Muertos.
Aquello le sorprendió porque noté que se tensó y un c