—Me casé con una divinidad ardiente—bromeó—por eso mi amor por ti no hace más que aumentar, Rose. Si tuviéramos tiempo, te follaría en este preciso instante hasta dejarte sin poder caminar como siempre, pero lamentablemente estamos a una puerta de distancia para saber si viviremos el día de mañana completo o esta es nuestra última madrugada juntos.
—Esa será mi motivación para no morir hoy, querido—le guiñó el ojo, al tiempo que se colocaba el bolso en el pecho y se preparaba para salir primero