Es decir, ¿Cómo podría ambientar un sitio como el país de México tan bien? El día fue estupendo. Comiendo tacos, haciendo algunos planes como lo que haría un par de chicos conociéndose, incluso uno que otro beso con vergüenza. Nada podría estropearlo. Como la puerta principal tenía dos campanitas en el umbral, tintineaban cada que se abría y entraba o salía gente.
Sin embargo, a pesar de que no miraba a quienes iban o venían, cuando sonó por quinta vez, tomé la iniciativa de mirar por primera