La sala de juntas estaba en silencio. No el tipo de silencio tranquilo. El tipo de silencio que espera.
Chris tomó asiento lentamente, los dedos rozando el borde de la larga mesa de madera.
Allen estaba en la cabecera. Ajustó su reloj, enderezó un archivo frente a él y luego levantó la mirada como si aquello fuera solo otra reunión en el calendario.
“Gracias por venir con tan poco aviso,” dijo Allen.
Su voz era calmada y suave. Chris odiaba lo normal que sonaba.
La presidenta del consejo asinti