Allen no pensó que fuera traición.
Eso habría sido más fácil.
La traición tenía un olor. Un ritmo. La gente se volvía descuidada cuando era culpable. Se apresuraba, se excedía… o se paralizaba.
Esto no era eso.
Esto era resistencia.
Lo sentía como se siente un cambio en una habitación antes de una tormenta—sin sonido, sin pruebas. Solo la sensación de que algo había cambiado de peso.
Estaba de pie frente a la pared de cristal de su oficina, con las manos entrelazadas detrás de la espalda, obser