El ascensor se detuvo en el piso ejecutivo.
Damian salió primero, la corbata ligeramente torcida, su paso amplio, dejando tras de sí el aroma masculino de su aftershave en el espacio cerrado. Aurora caminaba detrás de él, la tablet en la mano, el rostro sereno pero con una mirada afilada fija en la espalda de su Alpha.
¿Cuánto tiempo podrás sostenerte en este trono, Damian White?
En la puerta de la oficina, Arc —el Beta de confianza de Damian— ya lo esperaba. El hombre de traje gris se inclinó