Alice
Dos semanas después...
Dos semanas. Ese es el tiempo exacto que mi cerebro está intentando procesar el caos en que se ha convertido mi vida. Dos semanas desde que perdí a mi bebé y estuve peligrosamente cerca de que mi dignidad fuera destrozada por completo. No lograba superarlo. Mi mente era una tormenta perfecta de duelo, asco y una paranoia sofocante que me hacía mirar a las sombras de la habitación esperando lo peor.
En los primeros días, mi plan de vida era simple: girarme hacia la e