—Por primera vez, me has callado —comenta Fernanda, con una sonrisa.
—Porque es verdad —responde Davi, con una sonrisa provocadora.
Llegan Sofía y Ernandes, viniendo directamente a hablar conmigo.
—Buenas noches —saludo a Ernandes, con una sonrisa.
—Buenas noches —responde él, con la voz cálida. —Enhorabuena por la casa, hija. Está preciosa.
—Gracias —respondo, sintiéndome genuinamente feliz.
—¡Qué guapa estás, Isa! —exclama Sofía, abrazándome fuerte. —Ese vestido te queda perfecto.
—Vamos, Dav