—Es verdad, mi amor —Fernanda pasó la mano por el pelo de su hermana. —Quieren desestabilizarte para tener el control de tu vida. Pero nosotras no vamos a dejar que lo consigan. Sécate esas lágrimas. Hoy es día de mudanza, día de nuevo comienzo y día de fiesta.
—¡Eso es! —Sofía le dio un golpecito en el brazo. —¡Levanta ese ánimo!
—Además... —sonreí, cambiando el foco de la conversación para animar el ambiente. —Vamos a hablar de cosas más interesantes. ¿Por qué doña Sofía desapareció del mapa,