Alice
...un año después...
Un año. Trescientos sesenta y cinco días se han arrastrado desde que cerré la puerta de aquella casa, dejando atrás no solo un hogar, sino también un pedazo de mi alma. En los primeros días, el teléfono sonaba sin cesar, mensajes suplicando mi regreso inundaban mi pantalla. Era Davi, desesperado, intentando arrastrarme de vuelta a la oscuridad que él mismo había creado. Pero, con el tiempo, el silencio se volvió ensordecedor. Su hermana, con la voz entrecortada por