—¿Qué pasa, Dafne? —preguntó Aarón.
¿Acaso Celia la había enviado como mediadora? Pero Celia sabía que a él nunca había mostrado amabilidad a Dafne, así que no tenía sentido que la enviara.
—¿Si tienes tiempo libre ahora?
—No —rechazó Aarón directamente.
Después de unos segundos de silencio en el otro extremo de la llamada, Dafne habló seriamente:
—Aarón, sé que no tienes una buena opinión de mí, pero te busco porque tengo algo importante que contarte. Dime cuándo estás libre y podemos encontrar