POV de Diego
No podía permitirme fallar. No ahora. No después de todo lo que había sacrificado. Pero mientras más se estrechaban las paredes a mi alrededor, más notaba que la lealtad de mis aliados comenzaba a desmoronarse.
En la oficina, la tensión era palpable. Robert estaba sentado al otro lado del escritorio, con los brazos cruzados y una expresión preocupada. Había sido mi más fiel consejero, pero ahora incluso él parecía dudar.
—Diego, estamos en una situación crítica —dijo finalmente. —Al