POV de Diego
No esperaba volver a verla, no después de todo lo que había hecho. Pero ahí estaba, de pie en mi oficina como un fantasma del pasado, con una expresión indescifrable.
Elena.
Se veía diferente—menos pulida, más… vulnerable.
"Antes de que digas algo," comenzó, levantando las manos en un gesto de paz, "solo escúchame."
Crucé los brazos, apoyándome contra mi escritorio. "Tienes cinco minutos."
Suspiró, sus ojos desviándose hacia la puerta como si esperara ser echada en cualquier momento