POV de Adriana
El silencio en mi oficina era ensordecedor. Miraba la pantalla de mi ordenador, pero las palabras se mezclaban, no lograba concentrarme. El eco de las amenazas de Dave y Elena resonaba en mi mente. Cada mensaje, cada llamada, se volvía más amenazante, más cercano al límite. En los últimos días, había sentido una presión constante sobre mis hombros, como si estuviera siendo observada en todo momento, como si no tuviera escapatoria.
La primera vez que recibí una amenaza, pensé que e