POV de DIEGO
Nunca pensé que llegaríamos hasta este punto. No después de todo lo que hice mal. Pero verla ahí, con la carta de Madrid en la mano, los ojos brillando entre ilusión y miedo, me hizo entender algo: si no la dejaba volar, iba a perderla. Y no porque ella quisiera irse, sino porque yo no tendría nada más que ofrecerle.
Ella lo tenía todo: coraje, talento, determinación. Y yo, solo intentaba poner mis piezas rotas juntas.
Cuando le dije que fuera, que siguiera su sueño, no lo hice par