Parte 4...
Ana
Después de algunas tonterías más dichas por Matteo, decidimos levantarnos y comenzar el día. Tenía que ir a ver cómo estaba Acacia y también quería aprovechar para investigar una o dos inmobiliarias. Por supuesto, sin que nadie lo sepa, porque eso podría terminar generando rumores negativos.
Agarré una toalla y fui al baño. Como no quiero tardar mucho, no tengo intenciones de lavarme el cabello tan temprano. Veo a Matteo detrás de mí.
— ¿Qué quieres ahora, Matteo? Voy a ducharme