- No
- Si
- No
- Si
- ¡No!
- ¡Si!
- ¡¡No!!
- ¡¡S...! - una fuerte arcada se siente en mi garganta evitando que termine mi palabra para correr lo mar rápido que puedo en forma de pinguino rumbo al baño.
Me arrodillo enfrente de la taza dejando salir hasta el alma; ya no puedo ni pelear en paz sin tener que estar vomitando.
Unos fuertes pasos se escuchan como se acercan, alertándome de que un hombre testarudo que quiero golpear con un bate esta a nada de mi encuentro.
- preciosa...- preciosa ni q