Los descendientes de Amaris, imbuidos de la rica herencia familiar, continuaron escribiendo su propia historia en el libro del tiempo. La joven madre, que había llevado a su familia a explorar la naturaleza y preservar su belleza, veía con orgullo cómo sus hijos crecían con una profunda conexión con el mundo que los rodeaba.
A medida que la familia se expandía con nuevas generaciones, la casa familiar seguía siendo el epicentro de la vida. En sus paredes, se colgaban fotografías de bodas, celeb