En el lienzo en blanco, Lexi se encontró rodeada por la nada, un espacio donde el tiempo parecía detenerse. La oscuridad y la incertidumbre que la habían perseguido se disiparon, dejando espacio para la posibilidad y la libertad de construir su propio destino.
Sin embargo, a medida que exploraba este lienzo en blanco, se dio cuenta de que las sombras del pasado aún se aferraban a las esquinas de su mente. La lucha por la verdad y la comprensión persistía, y Lexi decidió enfrentarla con coraje.