El terreno bajo los pies de Lexi parecía ceder mientras avanzaba, como si cada paso la sumergiera más profundamente en un abismo de confusión. La oscuridad que la rodeaba parecía tener vida propia, retorciéndose y contorsionándose de maneras desconcertantes.
A pesar de sus esfuerzos por escapar, la sensación de persecución persistía. Eromaug, ahora adoptando una actitud más amenazante, seguía su rastro con una persistencia que desafiaba la lógica. Su figura se movía entre las sombras, una prese