‘Si mantuvieras tus manos quietas no necesitaría...’
‘¿No necesitarías qué, chico? ¿Hacer el ridículo y dar a la gente razones para dudar de tus capacidades como Alfa?’, resopló Dave.
‘¡Haré que te arrepientas!’.
‘Me encantaría que volvieras a intentarlo cuando hayas reflexionado un poco más sobre esto... lo que sea que haya sido’.
Fernando gruñó mientras finalmente se quedaba quieto bajo su agarre.
Estaba furioso. ¿Cómo se había dejado poner en ridículo? Su reputación sufriría mucho por el