Con la salida del sol, Enzo y yo tomamos caminos separados. Por alguna razón eso se siente como si en realidad estuviésemos alejándonos de verdad. Lo miro una última vez antes de adentrarme al bosque con los pocos que quedan de la manada.
Me tranquiliza un poco saber que, al menos, podrán recuperar al resto en la comisaría.
Conozco muy bien las tácticas de Simon, si ya está en el pueblo, lo primero que hará será averiguar todo sobre nosotros. Es probable que ya sepa dónde vive la manada; me pre