Nuestro instructor de vuelo era un joven Alfa llamado Adrián Escarcha. La palabra "guapo" no alcanzaba para describirlo.
La mayoría de las mujeres del grupo se había apuntado solo para mirarlo. Sus rasgos perfectos y esos ojos grises tan intensos llamaban la atención a donde fuera.
A pesar de toda esa atención, se mantenía serio y profesional. Solo hablaba cuando le preguntaban algo del trabajo, siempre distante y difícil de alcanzar.
Antes de que comenzara la lección de helicóptero, revisó meti