POV EVIE
El estruendo de la montaña al partirse bajo los pies de Valerius fue el inicio del fin de nuestra huida. La aldea de piedra blanca, que durante veinte años fue el refugio silencioso de Moro, se convirtió en un matadero de sombras. Los guerreros de Blood-Crag formaron un semicírculo defensivo, pero sus espadas de acero poco podían hacer contra los espectros que brotaban de la tierra como humo negro.
Frente a nosotros, lo que quedaba de Roseanne avanzaba con una rigidez macabra. Sus ojos