A Selena le costaba creer lo que había dicho Klaus, es que sonaba tan irreal, aunque si ponía las cosas como un rompecabezas las piezas encajaban perfectamente, pero de ahí a pensar que su mascota era un hombre lobo alfa y para colmo el mismo que había estado en su cama y con quien casi había tenido sexo… ufff era mucho camino.
-Me estás diciendo que los hombres lobos son reales- alzó una ceja incrédula, pero algo dentro de ella le decía que aquello no era mentira.
-Selena tienes que creerme. A