Mundo de ficçãoIniciar sessãoNi siquiera me di cuenta que trotaba de regreso hacia el prado.
—¿Qué?
—Los ruidos en su habitación despertaron a Tilda, que fue a ver si le había ocurrido algo. Ya sabes, con esto de sus pesadillas, Tilda se mantenía atenta. Pero la puerta estaba trabada por dentro y Risa no contestaba, y cuando Tilda rodeó el ala oeste por fuera, halló su ventana abierta y la habitación vacía. ¡Búscala! Asegúrate que está bien.
—Lo peor que podría pasarle ahora es volver a verme, madre







