Mundo ficciónIniciar sesiónUn ruido sordo me despertó sobresaltado. Aún era de noche, la luna estaba alta en el cielo. Otro sonido terminó de hacerme reaccionar: un rumor como si arrastraran algo por el suelo de piedra. Sólo entonces advertí el hueco frío junto a mi cuerpo. Por rarísima ocasión, mi pequeña no dormía pegada a mi costado como solía, con su brazo en mi espalda y su pierna entre las mías.
Alcé la cabeza de la almohada, volteando a mirarla, y me descubrí solo en la cama.
Un gemido ahogado recl







