90 Verdades.
Aurora pasó horas encerrada en el aposento, a ratos recostada en la cama, otras intentó escribir en su diario, aunque no podía ni sostener la pluma del modo adecuado para escribir bien.
Llegó el momento en que debía alistarse para la ceremonia, Gina la acompañó, ella no sabía nada acerca de que su ama iba a marcharse. Aurora ya estaba maquillada, tenía el cabello enrollado con pinzas, se se había puesto un vestido largo de seda color púrpura con detalles en los acabados color negro, Gina le ayu