21 Halagos.
Daren.
Un gran manto cargado de decepción ha arropado mi alma, observo la luna creciente, la miro con reproche mientras que las lágrimas bañan mis ojos, aprieto los puños porque tengo indignación porque no tengo a mi mate y pienso en mis adentros:
“No es ella, no es Aurora, llegué a creer con todas las fuerzas de mi alma, que ella había regresado y que estaba fingiendo ser otra para castigarme. Pero ahora sé que no es así, es otra, solo se parecen, pero que al mismo tiempo son muy distintas. Lu