17. ANCESTROS Y DIOSES
El aura de Jacking, transformado en el Alfa Supremo, resplandecía con una luz intensa y divina frente al gran altar. El ambiente se llenó de un poder antiguo y sagrado mientras el altar cobraba vida, iluminándose con un resplandor místico. Estelas de energías azules y blancas, como corrientes de un río celestial, comenzaron a recorrer el altar. Se movían y danzaban en un ballet etéreo hasta unirse en el signo del círculo solar.
En el epicentro de este espectáculo de luz y energía, Jacking soste