No importa si conoces a esa persona desde que naciste o tan solo cinco minutos. Solo hace falta mirarse para reconocer a esa persona que amarás por el resto de tu vida, y tú eres la mía.
—¿De veras?
—Sí, tú eres la mujer que voy amar una eternidad. Porque como te dije, el amor es tan poderoso que escapa al control del tiempo y el espacio. Simplemente porque es algo que no puedes controlar, ni medir.
—Pero me acabas de ver. No voy a negar que a mí me impresionan y me gustan tus ojos, bueno ji, j