"¿Está todo listo?", pregunté mirando a Dristan directamente a los ojos, a lo que él respondió con un leve asentimiento. Satisfecha con su respuesta, me volteé hacia el resto de las manadas que se encontraban esparcidas en grupos, por el patio trasero; mis puños se cerraron involuntariamente y respiré profundo para calmarme.
"Hoy es el día en que los hombres lobo del mundo se unen, para derrotar a los traidores de nuestra raza y reclamar nuestra libertad. Muchos de ustedes han viajado a través