Me tiré en la cama por centésima vez.
‘¿Dónde está Devin?’
‘¿Qué estaba tratando de decir Oliver?’
‘¿Por qué tendría que hacer eso?’
Mi mente disparaba pregunta tras pregunta como un disco rayado y todo porque no pude encontrar una respuesta para ninguna de ellas. Gemí en voz alta cuando las mismas preguntas sin respuesta se repitieron en mi cabeza, el blanco nítido de mi techo me hizo sentir como un desastre, la masa de ropa de cama que se había enredado hace horas me asfixiaba. Con un buf